Fútbol

Vergüenza blanca en el Bernabéu

No está siendo bueno este comienzo de semestre para el Real Madrid. A la baja de Robinho, el intento frustrado de adquirir a Cristiano Ronaldo y la imposibilidad de completar una plantilla a tope, ahora se une una lógica repercusión en el ritmo futbolístico del equipo comandado por Schuster. No está jugando bien el Real Madrid.

Y aunque los resultados mucho no lo demuestren todavía en la Liga, el papelón sí ha llegado a la Copa del Rey. No contentos con caer en el partido de ida por 3-2 con la Real Unión de Irún (de Segunda B), ahora solamente pudieron derrotarlo por 4-3 en el mismísimo Santiago Bernabéu. El gol de visita dio el pasaje a octavos a los irundarras. De no creer.

Ya el partido comenzó con mal tranco para los locales, que alinearon un conjunto alternativo, pero también con muchos de los habituales en los encuentros de Primera. Temprano en el juego Abasolo se encargó de adelantar a los de Irún, que hacían valer aún más por bueno el 3-2 de la ida. Raúl empató el encuentro y así se fue al descanso. La debacle llegaría en el segundo acto.

El segundo error clamoroso en defensa del Madrid lo aprovechó Salcedo, quien batió a Dudek sin problemas. Nuevamente Raúl se encargaría de empatar y el chaval Bueno, un juvenil debutante, ponía el 3-2 que forzaba la prórroga. La calma llegaba cuando el 7 convertía su tercer tanto en el partido. Pero en el minuto final del encuentro llegaría un anticipo de Eneko Romo tras un centro y con él la catástrofe: el Real Madrid apeado de la Copa, en su propio campo y por un Segunda B. 

Incluso hay medios de comunicación que ya están hablando de un ultimatum. Schuster, quien no es culpable de la pésima gestión de fichajes en la temporada estival, tendría que abandonar el barco si cae ante el Valladolid, ocupando su lugar Miguel Ángel Portugal. Lo cierto es que el Real Madrid, campeón de España y uno de los equipos más poderosos del mundo, terminó siendo eliminado y en su propio feudo por un débil conjunto de Segunda B. Y el entrenador podría comenzar a pagar las consecuencias.