Baloncesto

Un ex directivo de Microsoft paga 2.000 millones por los Clippers

Los Clippers cambian de dueño.

Los Angeles Clippers cambian de manos y la razón son los 2.000 millones de dólares que el multimillonario Steve Ballmer pagará a la familia Sterling, actual propietaria del equipo angelino. La cifra es la más alta pagada jamás por una franquicia en la NBA y la segunda en el deporte profesional de EEUU, tras la venta del equipo de béisbol de Los Angeles Dodgers hace ahora dos años por 2.100 millones de dólares.

El acuerdo será efectivo una vez la dirección de la liga profesional de baloncesto estadounidense dé el visto a la operación. En principio, no debe haber ningún problema para que la transacción se materialice y Ballmer cumpla su sueño de ser propitario de un equipo de la NBA.

Una fortuna amasada en Microsoft

Steve Ballmer es un conocido adinerado norteamericano que fraguó su fortuna en Microsoft, donde ejerció durante algún tiempo la labor de consejero delegado. Ahora ha decidido apostar por una franquicia de la NBA que está al alza y que en los últimos tiempos supera en rendimiento deportivo al otro equipo de la ciudad de Los Angeles, los Lakers, sumidos en una profunda crisis desde hace un par de temporadas.

La oferta de Ballmer no era la única que tenía la familia Sterling para vender a los Clippers, pues otro empresario, David Geffen, había ofertado alrededor de 1.600 millones por el equipo. También habían recibido propuestas de algunos grupos inversores pero eran de menor cuantía.

Si finalmente Steve Ballmer logra hacerse con la propiedad de los Clippers ha asegurado que mantendrá al equipo en Los Angeles y no se llevará la franquicia a otra ciudad, algo que suele ser habitual cuando los equipos cambian de propietario.

Un propietario polémico

Esta venta del equipo se produce a consecuencia de la suspensión de por vida como máximo propietario de la entidad angelina, Donald Sterling, por sus comentarios racistas que causaron una gran polémica en todo el país.

Hasta la fecha, la mayor transacción económica de un equipo de la NBA era la que provocó el cambio de propietario en los Bucks de Millwakee, por los que se pagaron más de 550 millones de dólares.