Fútbol

Traidores traicionados: ¿que hay detrás de Maradona, Bilardo y Grondona?

El ciclo de Maradona al mando de la selección argentina terminó. Fue el entrenador que menos tiempo le duró a Julio Grondona, presidente de la AFA, quien ostenta ese cargo hace más de 30 años. Pero entre tantas declaraciones cruzadas, de calificativos como “traidor” y “mentiroso” a la hora de ver quienes son los buenos y quienes son los malos de esta historia, lo mejor es hacer un repaso de cómo llegó Maradona a la selección y como se fue.

La historia comienza hace tiempo, mucho tiempo. Maradona en 2005 sugiere a Basile como entrenador para Boca: el Coco asume y gana todo lo que disputa con el equipo xeneize. Tras Alemania 2006, es el hombre elegido para hacerse cargo de la albiceleste: hasta ahí las cosas iban bien. Pero en la Copa América de 2007 un episodio particular irrita a Maradona: Basile tomando whisky con Coppola, ex representante del Pelusa.

Cuando yo lo conocí, él no tomaba whisky con Coppola” dijo en su momento Maradona. La historia que vino después es conocida, en partes. La selección de Basile rendía y ganaba, hasta la final del certamen continental donde cayó por goleada ante Brasil. Desde ese momento, a Coco deportivamente no le fue bien: Argentina comenzó a rendir cada vez peor en las eliminatorias y la falta de estilo de juego era la característica principal de su seleccionado donde había abundancia de mediocampistas centrales (Mascherano, Gago, Cambiasso, etc.).

Llegó 2008 y con el los Juegos Olímpicos. Basile no dirige a la selección Sub23 argentina en Pekín sino que Sergio “Checho” Batista toma el mando en calidad de entrenador de selecciones juveniles. Y en China fue que todo comenzó a cambiar. Maradona fue a presenciar los partidos de Argentina sorpresivamente compartiendo palco junto a Julio Grondona (con quien nunca había tenido una buena relación). Messi, Riquelme y compañía revalidaban el título de Atenas 2004 y la albiceleste volvía a un buen nivel, pero se trataba de un episodio transitorio: de vuelta en Sudamérica a la selección de Basile se le hacía cuesta arriba conseguir resultados. Tras la caída 1 a 0 contra Chile, Coco renunció. La historia posterior es conocida: Maradona se hizo cargo de la selección, Riquelme renunció a jugar alegando una diferencia “de códigos” con el entrenador y Argentina logró una agónica clasificación a Sudáfrica 2010.

A poco de Sudáfrica 2010, “Alfito” Basile, hijo de Coco, publicó un comunicado de prensa donde acusaba a Maradona de conspirar contra su padre: según él, Maradona fue a Pekín a hablar con los jugadores para convencerlos de que Basile ya no debía estar al mando de la selección argentina y tenía que ser él el hombre que lo suplantara. Parece que la mayoría de los jugadores estuvo de acuerdo, a excepción de Riquelme que al parecer no compartió esos “códigos”.

La selección argentina hizo un respetable mundial: cuartos de final, ni más ni menos de lo que nos tiene acostumbrados el combinado albiceleste en los últimos mundiales (misma instancia que Francia ’98 y Alemania ‘06). Después, la interrupción de su ciclo por parte de Grondona. El mandamás de la AFA se las ingenió para despedir al Diego sin echarlo: imponiendo su voluntad de cambios en el cuerpo técnico de Maradona, invito al 10 a que se despida de la selección. Maradona lo llamó mentiroso y a Bilardo lo llamó traidor. Supongamos que todo lo que se ha dicho hasta ahora es verdad: Maradona es un conspirador, Grondona un mentiroso y Bilardo un traidor. ¿Quién de todos estos personajes puede descalificar a otro con semejante bagaje? Ninguno.

En tanto, Batista asume interinamente el mando de la selección argentina abriéndole las puertas de par en par a Riquelme para que vuelva a vestir la blanquiceleste a pesar de que hace tiempo el 10 de Boca no está en su mejor nivel y sufra periódicamente de lesiones. Es un secreto a voces que hoy por hoy Alejandro Sabella, técnico de Estudiantes, tiene todas las fichas para tomar las riendas de la selección a fin de año contando con el apoyo de Daniel Passarella, actual presidente de River y futuro secretario de selecciones de AFA. Verón, en tanto, suplica para Grondona no le quite el técnico a su equipo antes de empezar el campeonato.

Si en algo tuvo razón Maradona durante su discurso de despedida de la selección fue que en el futbol argentino hay que cambiar muchas cosas, empezando desde arriba. Hoy por hoy todo sigue igual: Maradona sigue siendo el ídolo polémico para el público, Grondona el dirigente hábil que no goza de la simpatía de los futboleros pero que sigue firme en su posición y Bilardo mantiene su puesto de “manager” (¡vaya a saber uno que implica dicho trabajo!).

Señores: pan y circo… y poco futbol.

Imagen: latercera