Fútbol

Traca final

Lo vivido ayer en el Santiago Bernabéu fue como la traca final de cualquier pirotecnia. La temporada comenzó sin demasiado ritmo aunque con resultados, como el inicio de los fuegos artificiales que enganchan a pesar de la falta de ritmo. Luego, comenzaron a coger ritmo, como esos fuegos en forma de sauce llorón que desde pequeños nos han hecho quedarnos boquiabiertos.

Y para el final… Para el final, lo mejor, la traca final que fue el partido de ayer. Lleno de ruido (no molesto), color, espectáculo y que deja satisfecho al que lo ve. Fue la gran traca final que toda empresa pirotécnica desea. En este caso la empresa se llama Real Madrid y con la finalización del partido de ayer, puede quedar muy satisfecho del trabajo bien hecho. La gente ovacionó a su equipo sin parar y puede dar esta temporada como buena a pesar del bache de la Champions.

En cuanto al famoso pasillo, comentar que pasó más desapercibido de lo que la gente se pensaba. Destacar la caballerosidad de Frank Rijkaard y de sus jugadores. Pero es reseñable la forma en que el entrenador holandés espero al equipo madridista. Alguna de las curiosidades de este pasillo, como la de que Abidal no aplaudiera como sus compañeros al Madrid, o como Gago no saludó a ninguno de los jugadores del Barcelona, haciéndole un gesto de “zorrería” a Messi.

De esta forma, acaba una temporada (ya que las dos jornadas que quedan no sirven para nada) en la que el Barcelona ha tocado fondo (para lo que son sus posibilidades). Ya sabemos que todo esto va por rachas y al que le toca le toca. Pero en Barcelona deben preparar muy bien la temporada que viene porque la gente no va a aguantar la mínima la temporada que viene.