Fútbol

Suerte de campeón: creer o reventar

Si quedaba alguna duda de que hay factores ajenos al fútbol propiamente dicho que terminan favoreciendo a uno o a otro en determinadas ocasiones, ayer terminó por comprobarse que eso de la “suerte del campeón” vaya si existe. ¿Cómo explicar entonces lo sucedido en determinados momentos del partido que jugaron Chelsea y Manchester United?

Está claro, la fortuna comenzó siéndole esquiva a los de Alex Ferguson. El gol que encajan y en el momento en que lo reciben fue crucial para que el partido tomara otros rumbos. Se dieron toda una serie de factores que culminaron en el gol del Lampard. Un disparo sin peligro aparente, un rebote inoportuno, la patinada de Edwin Van der Sar y, por supuesto, el balón que cae justo ahí, a los pies del 8 vestido de azul.

Pero luego el destino se aliaría fuertemente con el equipo mancuniano. Los remates en los postes, la expulsión de Drogba… Todo hacía presagiar que, por más que el Manchester no hubiese sido superior al Chelsea, en los penaltis la suerte estaría de su lado.

Y así fue. Por más que Cristiano Ronaldo, el mejor jugador del equipo en la temporada y firme candidato a Balón de Oro, dilapidara su lanzamiento en manos de Cech, la venganza llegaría en el mejor momento. ¿Cómo superar un golpe anímico tan importante como el que recibe el Chelsea en el mismísimo momento en que Terry desvía increíblemente el balón por un resbalón y con el portero vencido? Estaba cantado: el Manchester sería el campeón. Y amén del partido hoy, lo tiene más que merecido.