Fútbol

Portugal cumplió y se impuso por 2-0

No se le presentaba del todo fácil en la previa del encuentro a la selección lusitana este primer encuentro que tenían que disputar para abrir su participación en la Euro. Todos saben de lo que es capaz la popular garra turca y lo difícil que es derrotar a un equipo tan sólido y correoso como el otomano. Pero la magia individual y jerarquía de algunos de sus jugadores portugueses hicieron lo que tenían que hacer.

Con algunas actuaciones realmente notables, caso Pepe, Bosingwa, Joao Moutinho y algunas pinceladas de Cristiano Ronaldo, el equipo comandado por “Felipao” Scolari comenzó llevando las riendas del encuentro. No le resultaba fácil igual a los lusos generar situaciones de gol, ya que el trabajo táctico en defensa de Turquía fue importante en el primer tiempo, dejando continuamente en posición adelantada al ataque portugués y controlando sin mayores dificultades los atisbos ofensivos de los lusitanos.

Pero la segunda parte tendría a un equipo portugués mucho más protagonista del partido. Y lo más curioso es que necesitó de un defensor para poder abrir el partido: Pepe. El zaguero del Real Madrid (figura del partido, además) se internó en el ataque con balón dominado cual si fuera un central brasileño y, luego de combinar haciendo una bonita pared con Nuno Gomes, definió justo ante el cierre del defensor Emre Asik. Era 1-0 y parecía que el partido se abría, porque los otomanos iban a tener que buscar la igualdad.

A pesar de los buenos intentos de hombres como Kazim Richards y Hamit Altintop, acaso los dos mejores valores turcos del partido, Turquía no supo como vulnerar a un equipo portugués que optó por cuidar su resultado y esperar algún contraataque. Justamente, en una poderosa réplica sobre el final del partido llegó el 2-0 final. Raúl Meireles, recientemente ingresado, fue el encargado de rubricar una bonita jugada ofensiva, tras un pase de Joao Moutinho. Buena y justa victoria para los de Scolari, que de seguro superarán el grupo con holgura, esperando sí un rival de mayor fuste para saber donde están parados.