Fútbol

Mateu, “tranquilo” tras el arbitraje del Sevilla-Barça

Hace muchos años que el arbitraje español -y por extensión, el mundo del fútbol- no estaba tan dividido respecto a la repercusión del estilo de un árbitro en el devenir de los partidos. Y el responsable de ese debate -enconado, emocionalmente extremo- es un joven árbitro valenciano, Antonio Miguel Mateu Lahoz, que con su estilo británico -pita pocas faltas, muchas menos que sus colegas- y su afición a dialogar con los jugadores está generando debate. A Mourinho le gusta. A los jugadores y entrenador del Barça, no.

Mateu Lahoz, que árbitró el Sevilla- Barcelona del pasado fin de semana, se defendió de las críticas recibidas en la ciudad del Nervión,  donde expulsó al centrocampista local Gary Medel y no pitó mano en una jugada de Thiago que precedió un gol decisivo del equipo catalán. “Sé que hay malestar pero le aseguro que estoy tranquilo. ¿La expulsión a Medel? ¿Qué quiere que le diga? Yo no puedo decir nada sobre aspectos técnicos del encuentro. Es un tema que ya está acabado. Lo que pienso, lo puse en el acta”, dijo en declaraciones al diario ABC.

“¿Miedo a que me sancionen? Ya le estoy diciendo que no se puede hablar de este tipo de cuestiones. Espero que me entienda”, aseguró Mateu. Lo que parece seguro, tras las críticas recibidas por parte de Tito Vilanova y Xavi Hernández, entrenador y capitán del Barça respectivamente, es que Mateu Lahoz no le pitará al conjunto catalán durante un tiempo. En Sevilla, al menos en el Sánchez Pizjuan, tampoco lo quieren ver ni en pintura.