Fútbol

Luis Suárez y su mordida

Luis Suarez of AFC Ajax

 

La jornada mundial de fútbol nos dejo una de las imágenes más indelebles de la historia del deporte más popular sobre la Tierra: la del jugador uruguayo del Liverpool y sus particulares formas de frenar al adversario, en un decidido coqueteo con el canibalismo.

Y es que según pudo verse en todas las cadenas deportivas, diarios y sitios noticiosos, el delantero Luis Suárez no tuvo mejor idea que acabar con el férreo marcaje de un defensa del Chelsea que morder furiosamente a su oponente.

Fu en el partido del día de ayer, domingo, juego de la Premier League entre los reds de Liverpool y el Chelsea, disputado en el estadio Anfield Road, cuando se produjo la curiosa estampa a los ojos del mundo entero… excepto a los del árbitro del cotejo.

Aunque el árbitro, en efecto, no se dio cuenta de nada, en el minuto 73, cuando el Liverpool definía una jugada de ataque, Suárez se detuvo en un forcejeo con el serbio Branislav Ivanovic. Como la cosa no avanzaba ni en sentido ni en otro, Suárez zanjó la cuestión con un mordisco en el brazo derecho del defensa rival.

Aunque el balcánico se quejó del mordisco (y aunque fue captado por las cámaras), en virtud de que el árbitro no vio la jugada, Suárez pudo continuar en el juego… y marcó, el gol que dio al Liverpool el empate de 2-2 en el minuto 97.

Independientemente del caso y su discusión (algunos señalan que la conducta de Suárez a ha sido mal interpretada y que se trata, en todo caso, de una “picardia”, una travesura que se ha sobredimensionado, lo cierto es que se trata de una infracción que pone de nueva cuenta en tela de juicio la efectividad de los árbitros al momento de sancionar una falta: ¿es tiempo de aceptar que los medios electrónicos deberían entrar como parte de la vigilancia sobre un juego?

A la mejor es tiempo de que Suárez deje el fútbol y pruebe suerte en el cine de zombis.