Fútbol

Llovió sobre mojado en la despedida de Rijkaard

Al final Frank Rijkaard tuvo la peor despedida que pudo soñar. Tras una semana precedida por la visita del Barcelona al Santiago Bernabéu y en la que ya se hizo oficial el fichaje para la próxima temporada de Josep Guardiola como entrenador. El F.C.Barcelona se despedía esta temporada de los aficionados culés como no, con otra derrota, realizando la peor despedida posible a su entrenador Frank Rijkaard.

Con unas gradas semivacías con menos de 40.000 aficionados, cosa que nunca había pasado en partido de liga con Frank Rijkaard como entrenador, el Barcelona recibía al Mallorca con el único objetivo de hacerle una buena despedida a su entrenador.

El partido se inició sin ninguna intensidad, el Barcelona llegaba a cuenta gotas y con oportunidades con escaso peligro. Hasta que Henry consiguió un gol antes de finalizar la primera parte. Tras el inicio de la segunda parte más de lo mismo bostezos, cantos… en contra de los jugadores, del presidente, etc…Hasta que llegó el segundo gol obra de Eto’o tras un remate de Messi.

Ya todo parecía resuelto, un Barça discreto, a medio gas, despedía la temporada en el Camp Nou al menos con una victoria. Pero, la reacción del Mallorca no se hizo esperar en sólo tres minutos el equipo bermellón logró empatar el partido con goles de Valero y Webo que el sustituto de Valdés, Pinto, no pudo hacer nada. Los pañuelos y pitidos volvieron a la grada, si es que llegaron a irse, y la hecatombe llegó poco tiempo después cuando Güiza marcaba el tercer y definitivo gol a falta de tan sólo un minuto.

El triunfo del Mallorca le servirá para tener serias opciones la semana que viene frente al Zaragoza de entrar en la Copa de la UEFA. Por su parte el F.C.Barcelona puede incluso perder el tercer puesto en la liga.