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Las jugadoras de balonmano playa se rebelan contra el equipaje sexista

Balonmano playa femenino.

Las jugadoras de balonmano playa, un deporte muy popular durante los meses de verano en distintas zonas costeras europeas, se han rebelado. Han dicho basta y, al menos en España, han logrado su propósito, que no era otro que el poder jugar con el equipaje que ellas consideren adecuado y no con los diminutos bikinis que exige la Federación Europea de Balonmano (EHF).

El detonante a esta polémica surgió durante la celebración de la XII Suances Cup, donde participaron 28 equipos en categoría masculina y otros 21 de mujeres, a 20 de los cuales se les notificó que su equipación no se ajustaba a las normas europeas, pues vestían camiseta y pantalón, y no el top y braga que exige la EHF, que incluso establece las medidas de esas prendas.

Norma discriminatoria

La EHF decidió hace ahora cuatro años que las mujeres que participaran en competiciones de balonmano playa deberían ir uniformadas con prendas que dejaran el estómago sin cubrir, con lo que de facto se prohibían las camisetas, y que las bragas no tuvieran en su parte más ancha más de 10 centímetros. A los hombres, sin embargo, sí les está permitido el uso de camisetas y pantalones que les cubra hasta 10 centímetros de la rodilla.

Esta medida ha sido catalogada por la mayoría de mujeres que practican este deporte de sexista, pues entienden que lo que se pretende con ella es que las mujeres exhiban sus cuerpos y, además, les genera gran incomodidad.

En España tendrán libertad para vestir

La polémica ha llegado hasta el Consejo Superior de Deportes (CSD) que, pese a saber que es una norma de la EHF, ha decidido que, al menos en España, las jugadoras de balonmano playa puedan vestir como consideren oportuno. Los equipos que participen en torneos europeos, sí estarán, al menos de momento, obligados a seguir la normativa que marca la EHF en lo que se refiere a la equipación si quieren competir.