Fútbol

La final de la Libertadores va tomando color blanco

En un partido disputado en los más de 2.800 metros de la ciudad ecuatoriana de Quito, la Liga Deportiva Universitaria de dicha ciudad se impuso por 4-2 a su par brasileño del Fluminense, en la primera de las finales correspondientes a la Copa Libertadores a disputarse entre estos dos equipos. El ganador de la serie será el campeón modelo 2008 de la copa a nivel clubes más importante de dicho continente. Por lo pronto, los de Edgardo Bauza han tomado una más que considerable ventaja de cara al cotejo de vuelta en ese templo del fútbol que es el estadio Maracaná, donde la LDU irá a defender su renta obtenida.

El comienzo del partido fue trepidante. No iban ni dos minutos de acción cuando un gran centro de Joffre Guerrón (gran jugador y futuro hombre del Getafe) era conectado hacia las mallas por el argentino Claudio Bieler. De todos modos, los brasileños no se amilanaron y consiguieron la rápida igualdad por intermedio del también rioplatense Darío Conca, que colocó un exquisito libre directo por toda la escuadra. De todos modos, no había sido más que un pequeño atisbo, ya que un sólo equipo estuvo realmente jugando el partido en dicha etapa inaugural. Una tromba posterior de la Liga hizo que el primer período terminara 4-1. Primero fue Bolaños, lo siguió Campos y remató Urrutia. Parecía mentira: nunca una final de una competición de estas características muestra tamaña diferencia entre un equipo y otro.

El segundo tiempo obligó al Fluminense a reducir las diferencias para que el partido en el Maracaná no sea una simple formalidad. Y lo consiguió a través de una de sus estrellas, Thiago Neves. De todos modos, el marcador de allí no se movería y hasta incluso la Liga pudo anotarse un quinto gol. Pero todo terminó así y a la espera del próximo miércoles. Los dos goles de diferencia son una buena renta, pero de ninguna manera definitoria.

Cualquiera de los dos que logren alzarse con la competición, serán campeones por primera vez. El caso de la Liga es mucho más fuerte: jamás un equipo ecuatoriano ganó un título de clubes en Sudamérica. El Flu, en cambio, quiere gozar del mismo privilegio que sus otros vecinos de ciudad. De todos modos, no la tendrán nada fácil. Y ni siquiera podrán hacer valer los goles anotados en calidad de visitante, ya que la Conmebol no los tiene en cuenta para estas instancias de competencia. Dos goles no son imposibles de remontar, pero si difíciles cuando enfrente está uno de los mejores equipos de Sudamérica en la actualidad, esta Liga de Quito que quiere vestirse de gloria.