Tenis

El saque, un arma de poder

El saque en tenis presupone una ventaja. Poder poner la bola en juego a la potencia deseada y con la dirección que uno quiera imprimirle puede otorgar cierta ventaja sobre el contrario. Por eso, es que generalmente los partidos se definen cuando un jugador logra quebrar el saque de otro y mantener ese quiebre a lo largo de todo un set. Sin embargo muchos de los grandes sacadores suelen depender demasiado de este golpe en desmedro de otros aspectos de su juego.

Si tenemos en cuenta que el avance de la tecnología al servicio del deporte ha hecho que los jugadores de tenis hoy puedan utilizar raquetas más livianas y más potentes en función de un saque más veloz, no nos sorprende saber que los saques más veloces de todos los tiempos se dan en estos tiempos.

Pensemos en los grandes sacadores del circuito. De momento excluyamos al gran sacador Andy Roddick y centrémonos en otros nombres. El gigante croata Ivo Karlovic hace gala de un saque extremadamente potente. En la mayoría de sus partidos logra altos registros de aces. Es que con su altura es más fácil poder realizar un potente saque plano cual si fuera un smash potente difícil de devolver e inclusive, en muchas ocasiones, difícil de golpear. Sin embargo, su altura, que para el saque es un punto favorable, le juega en contra de otros aspectos de su juego, el revés por ejemplo. Karlovic juega con revés a una mano, pero sin embargo, en muchas ocasiones en las que la bola queda para impactarla con un revés simple, prefiere optar por un slice de revés para no perder precisión, aunque esto le quita potencia a sus golpes. Al croata su saque y su limitado juego le alcanza para mantenerse entre los primeros 50 puestos del ranking, pero evidentemente le hace falta un poco más de nivel para entrar en la elite de los Top 10.

Ahora sí, detengámonos en Roddick. Roddick es un jugador que tiene una potencia innata para sacar. De hecho tiene el registro del saque más veloz. El estadounidense llegó a ser número 1 del mundo en 2003 tras ganar el US Open, pero prefirió no quedarse con ese logro y seguir evolucionando con su juego. Consciente de que su saque puede ser una potente arma, pero que no debía depender solamente de ella, A-Rod ha mejorado a lo largo de los años otros golpes como el revés e inclusive ha sabido trasladar la potencia de su saque a su drive para poder mantenerse entre los 10 mejores del mundo por casi una década.

Cabe destacar que para llegar a ser número 1 no hay que tener el saque más potente del circuito, pero sin embargo, muchas veces un saque certero puede sacar a un jugador de apuros. El gran Roger Federer tiene un saque que no está entre lo más potentes del circuito, pero que es lo suficientemente potente como para sacarlo de aprietos. Cabe mencionar entre otros grandes sacadores activos del tenis a Juan Carlos Ferrero, Lleyton Hewiit, Marin Cilic, Mario Ancic y Juan Marti Del Potro.