Fútbol

El Real Madrid no puede con su estigma

A estas alturas, la Juventus es algo así como una pesada carga para el Real Madrid. En las últimas ocasiones, siempre que han recibido los turineses a los madrileños en su propia casa (ya sea en Delle Alpi, ahora bajo refacción, o en el Comunale) desde aquel año 62 en donde Di Stéfano le daba la victoria a los merengues, la suerte ha quedado del lado de los “bianconeros”.

Ayer no fue la excepción. El equipo italiano, solidario, concentrado y con muchas ganas de revertir su magro presente, terminó con el largo invicto que traían los de Schuster desde aquel pinchazo inicial en Riazor.

No bien comenzado el partido, la diferencia que hubo entre uno y otro fue notable. Tal es así que la Juventus cristalizó en el marcador todo lo bueno que había realizado en cuanto a movilidad, presión, actitud y vehemencia. Del Piero resolvió magistralmente, acorde a su talento, ante Casillas y el Real Madrid ya caía a los 5 minutos. Intentó revertir el marcador durante esa etapa, con un Van der Vaart muy enchufado pero que no pudo contabilizar por goles sus remates de larga distancia. La Juve había sido algo mejor y así se retiró ganando a los vestuarios.

El segundo período trajo un inmediato deja vu del primero. Los primeros compases indicaron que el resultado era de 2-0 para los locales. Nedved centró, Amauri cabeceó, el balón se desvió en Heinze y vulneró a Casillas. Pero ese no fue el final del partido. El Real Madrid reaccionó y, con un Sneijder que se puso el traje de líder, comenzó a desplegar su mejor fútbol y a arrinconar a su rival contra su propia portería. Así llegó el gol de Ruud Van Nistelrooy y el resultado definitivo. Porque, de ahí en más, todos los intentos por lograr la igualdad fueron infructuosos.

De todos modos, el Real Madrid sigue excelentemente posicionado de cara a la clasificación a los octavos de final, más allá de la derrota que recibió ayer. Esto se debe en buena parte al Zenit de San Petersburgo, equipo que tuvo todo para derrotar al BATE Borisov, pero que terminó rescatando un punto en los últimos minutos, debido a su impericia a la hora de desnivelar el marcador. Y también a que la primera semana de noviembre tendrá la oportunidad de revancha contra ese mismo equipo blanco y negro que le inflingió un severo correctivo y llamado de atención.