Fútbol

El Flu rompe con el favoritismo de Boca

Corrían 6 minutos del segundo tiempo y todo hacía prever que Boca estaría nuevamente en una final de la Copa Libertadores. Era la misma película que ya habíamos visto mil veces. Boca anotaba por intermedio de Martín Palermo, se ponía 0-1 y lograba su pasaje a la instancia definitoria después del 2-2 de la ida. Pero esta versión del Fluminense es muy distinta que otras que hemos visto en esta competición. No cualquiera consigue darle vuelta a Boca, el campeón reinante, un partido como el de ayer. Y el Flu lo consiguió: jugará ante la Liga Deportiva Universitaria de Quito la final del máximo torneo continental de clubes.

El partido comenzó como era de esperarse, con un dominio territorial de Boca, que era el equipo que estaba obligado a buscar el resultado, ya que los dos goles que había recibido en la ida no le aseguraban el pasaje a la final. Y así fue como los “xeneizes” comenzaron a comandar los destinos del encuentro, en definiciones que están más que acostumbrados a jugar (Han ganado cuatro de las últimas ocho libertadores) y con el aplomo que los caracteriza. Vargas y Battaglia ganaban en el mediocampo, Dátolo lastimaba por su costado y Palacio lo hacía por el otro, más la sempiterna amenaza de Martín Palermo en el área. Lo cierto es que ese primer período lo tuvo al Fluminense, al local en un Maracaná rebosantes de ilusión, obligado a jugar al contraataque. Pero el cero era inamovible hasta ese momento.

El segundo tiempo comenzó con un poco más de ida y vuelta. Y así fue como Martín Palermo consiguió poner al frente a Boca después de un gran centro de Dátolo. Esos típicos -y excéntricos- goles de cabeza de Palermo se reeditaron y todo hacía creer que a Boca no se le escapaba la victoria. Dodó salió al campo y el partido cambió: a la primera falta que recibió, Washington la cambió por gol con un soberbio libre directo por encima de la barrera. Quedaba mucha tela por cortar y el resultado era incierto.

Pero esta vez la suerte no estaría del lado de Boca, ese equipo que muchas veces apeló a esa fortuna para encomendarse a campeonatos que le parecían esquivos. Esta vez Boca jugó mejor que su rival, pero los goles los recibió en su arco. Darío Conca lanzó un balón sin peligro aparente y este se desvió en Ibarra para llegar al fondo de la portería. Ya sobre el final fue Dodó quien marcó el 3-1 definitivo, con Boca totalmente volcado al ataque. Parecía mentira pero era la más pura verdad: el Flu jugará por primera vez una instancia definitiva de la Libertadores. Y enfrente tendrá un gran rival, la LDU de Quito. Uno de los dos será campeón por primera vez.