Fútbol

El derbi, el final idoneo para una temporada negra

No hubo derbi. No se puede decir otra cosa. La diferencia que hubo entre un equipo y otro fueron tan notables que se encargaron de demostrar a las claras de qué se trató esta temporada actual del fútbol español. Mientras uno de los conjuntos paseaba sus penurias por sobre el verde césped del Santiago Bernabéu, el otro se regodeaba a lo grande, con pasillo incluido. Si algo faltaba para terminar de certificar las diferencias que existieron entre el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid durante esta temporada, este derbi terminó por ser el colofón definitivo.

Desde el vamos, el conjunto capiteanado -¿por ahora?- por Frank Rijkaard se mostró como un navío sin destino y con más posibilidades de naufragio que de llegar a destino. En ningún momento encontró el juego planeado y parece que sintió en demasía eso de tener que homenajear a su clásico rival. Mientras tenía una oportunidad de oro para redimirse de aquel acto de orgullo herido, hizo todo lo contrario: se mostró tremendamente endeble en defensa, irresoluto en ataque y pobre en actitud. En definitivas cuentas, todo lo que no debe hacer un equipo cuando juega un clásico de estas magnitudes.

Y así, poco a poco, el Real Madrid se encargó de desnudar todas las falencias de un equipo culé que se muestra agotado por donde se lo mire. No ofrece respuestas desde lo físico, menos desde lo futbolístico y muchísimo menos desde lo anímico. Si algo le faltaba a este Fútbol Club Barcelona para rematar una campaña de terror era este derbi. Perdió sus oportunidades en la Copa del Rey frente a un equipo al que luego terminó endosándole un resultado tenístico cuando ya no valía de nada, llegó hasta las semifinales de la Champions League pero en ningún momento dio un atisbo de cómo vulnerar al inquebrantable planteo del Manchester, dilapidó todas las posibilidades que tuvo en la Liga de dar alcance al Madrid. En definitivas cuentas: un año para el olvido.

Todo indica que este partido es el final de una era en Can Barça, aunque ya todos sabíamos de antemano como iba a terminar esta historia. A esta película ya le hemos visto mil veces. Será cuestión de aguardar por un nuevo proyecto, por una nueva camada de jugadores y, por sobre todas las cosas, por un cambio drástico en la actitud de este equipo, que tiene que mostrar en donde quiera que sea que en el Barça no cualquiera puede jugar.