Ciclismo

El color en la ruta

El Color En La Ruta1

Recuerdo de mi infancia, cuando a mi pueblo llegaba o pasaba alguna de las competencias ciclísticas del momento. La verdad es que en el entorno familiar, de amigos, de comercios etc. estábamos todos pendientes de ella. En el resto del año no había mucha expectativa por las carreras de bicicletas a pesar de haber un club con una fuerte presencia en las competencias nacionales y con muchos lauros en ellas.

Sin embargo en los días previos, la fiebre de la caravana multicolor formada por las casaquillas de la muchedumbre del pelotón de los distintos clubes, poco a poco iba contagiando a todo el pueblo y sus aledaños. Las radios estaban encendidas toda la mañana a todo volumen, en casa de los vecinos y por supuesto también en nuestra casa ya que mi padre no le perdía la pisada al relato enfervorizado y hasta poético del relator y sus comentarios. En verdad, para mi gusto de niño, no lograba entender bien lo que decía ya que en esa época las emisiones eran algo deficientes.

Pero la mejor parte era cuando esa caravana de bicicletas, motos, autos y camiones pasaba por nuestro pueblo, en mi caso particular que vivía en las afueras teníamos que movernos hasta la ruta que ella tomaría, por supuesto que todos montados en nuestras bicicletas. Generalmente seguíamos a los más entendidos en la materia que se instalaban en los repechos o colinas más empinadas o en las curvas ya que en esos lugares los competidores bajaban su velocidad y se le podía apreciar mejor y como no, poder alentar al ciclista favorito de cada uno de nosotros. Muchas veces sin conocerlo mucho, lo elegíamos tal vez por su nombre o porque ya tenía alguna fama o porque era del pueblo o de alguno cercano, y tomábamos partido por él.

De todas maneras los aplausos se le brindaban a todos por igual, como premiando el esfuerzo y su dedicación a un deporte realmente difícil y con mucho sacrificio. Tampoco faltaba algún osado que con su bicicleta media destartalada se metería a seguir a los ciclistas y acto seguido, por supuesto los comisarios (que así se le llama a los encargados de la organización) lo sacarán inmediatamente de la ruta y hasta muchas veces con un leve empujón desde las motos, terminando el pobre rodando por el pasto al costado del camino.

En estos días del tour de Francia, competencia internacional y con un gran prestigio, podemos seguir palmo a palmo, por televisión con un montón de cámaras desde tierra, desde el aire, desde todos lados, todas las instancias de la misma. Viendo justamente uno de estos tramos, fue que observé que que el entusiasmo y la algarabía previa y en el día que la caravana multicolor pasa por los distintos pueblos sigue siendo la misma. A pesar que no sea un pueblo ciclista, siempre está intacta la fantasía y la admiración por esos estoicos deportistas. Gracias por permitirme compartir estos recuerdos con ustedes.

Imagen: sportingtours.co.uk