Fútbol

El Atlético vence en Holanda de la mano del Kun

Si existe un equipo impredecible dentro del fútbol español, ese es el Atlético Madrid. Puede pasar, sin escalas intermedias, de perder en Valladolid dejando una pálida imagen a golear sin contemplaciones como visitante en su debut en fase de grupos de Champions después de largos doce años.

Así es la vida del Atleti, ese club tan emblemático dentro del balompié ibérico, que comenzó hoy con el pie derecho su camino en esta Liga de Campeones. ¿O acaso álguien se esperaba tremenda goleada ante el PSV, acaso el máximo rival para conseguir un lugar en los octavos de final?

Todo parece hacerse mucho más simple cuando dentro de tu equipo hay un jugador que se llama Sergio Agüero. Todos podrán decir que tan sólo estuvo ahí para rematarla la jugada en el primer gol. Pero lo cierto es que estuvo. También que lo que hizo Sinama-Pongolle en su desborde del segundo también fue meritorio. Pero su precioso movimiento de cadera y la definición, cruzada y notable, hicieron de su segundo tanto, además, un hecho estético. Me quedo con la definición de Rubén Uría para describir el talento del Kun: “Agüero es la resultante genética de la mezcla resultante entre la play station y el bife de chorizo”

El Atlético, casi sin creerlo ni pensarlo, se encontraba 0-2 arriba en un reducto siempre complicado, un estadio que conoce de larga data lo que es disputar esta clase de competiciones. Jugadores como Afellay o Edison Méndez nunca dejaron de inquietar. Pero ahí estuvo Maniche, presto a sentenciar el cotejo con un resultado que ni el más optimista de los colchoneros hubiese apostado antes del pitazo inicial.

Ante un rival directo en la pugna por la clasificación a los octavos de final, el Atlético Madrid dio un paso sustancial y clave por donde se lo mire. Ahora tendrá más aire para pelear el resto contra el españolísimo Liverpool, que es EL contendiente de cara al primer lugar. Pero habrá que refrendar lo hecho lejos del feudo cuando se esté en rodeo propio.