Fútbol

Cuestión de sentimiento: ¿tu club o a tu selección?

Y ahora que terminó el Mundial, ¿Qué? La respuesta es sencilla: a empezar el ciclo de nuevo. Amistosos, Copa continental (Eurocopa, Copa América, Copa de África, etc.), eliminatorias, Juegos Olímpicos y de nuevo Mundial. Un recorrido bastante largo para la próxima Copa del Mundo, por suerte, los clubes plantean objetivos a un plazo más corto. Por eso, la pregunta es la siguiente: ¿club o selección?

Cada cuatro años todos los habitantes de un país guardan la camiseta de su club para vestir todos la misma: la de su selección. Inclusive hasta quienes no tienen un gran aprecio por este deporte se fanatizan por el mismo en época de Mundiales. Pero los que vemos y disfrutamos del futbol día a día sabemos que el fanatismo no lo produce el combinado nacional, sino los clubes. ¿Cómo llega uno a ser un gran fanático del futbol? Por los partidos de semana tras semana, por los torneos locales y las copas continentales. A fin de cuentas: por nuestros clubes.

Se supone que una selección está por encima de cualquier club, pero al hincha verdadero y fervoroso, aquel que ocupa los asientos de las plateas domingo tras domingo, ¿qué le importa más? ¿Su club o su selección? Pregunta difícil y muy relativa. Imagino que sería el punto de partida para varias respuestas diversas.

Pero propongo aquí una teoría. Dividamos al público del futbol en dos: los hinchas (aquellos seguidores fervorosos de sus clubes) y los esporádicos (aquellos que solo sintonizan un partido de futbol cuando su selección juega por algo muy importante). Me detengo en los hinchas. Los hinchas generalmente son más afectos a su club que a su selección por una cuestión lógica: ven más a sus clubes que a su selección (viceversa los esporádicos). Pero el sentimiento de empatía con la selección puede sobrepasar, en un hincha, al afecto por su club y eso suele pasar cuando un combinado nacional lo integran muchos jugadores de un club. Dos ejemplos rápidos: la España de los últimos años es cada vez más barcelonista que madridista, con el fichaje de Villa para el Barcelona más que nunca. Puyol, Pique, Iniesta, Xavi, Villa (seguro me olvido de alguno)… es decir la columna vertebral de España es la misma que la del campeón de la Liga. Los aficionados del Barcelona se deben sentir más españoles que nunca con esta selección, aunque los madridistas todavía tienen varios representantes (Casillas, Ramos, Alonso…). Lo mismo sucedía con los hinchas de River y la selección de Passarella (a la que Maradona en su momento denominó sarcásticamente “Riversión”). En Francia ’98, el equipo argentino era integrado, casi en su totalidad, por jugadores que jugaban en River en ese momento o que habían sido estrellas en el conjunto de la banda: Burgos, Ayala, Almeyda, Ortega, Crespo, Berti, Astrada, Gallardo.

Un último aspecto para comentar. Al futbolero de alma, en ocasiones, le “molesta” la euforia que se desata en torno a su selección. Euforia generalmente alimentada hasta el hartazgo por las campañas publicitarias. Al hincha lo invade la incomoda sensación de que se comercializa el sentimiento futbolero y eso, generalmente, lo hace a uno sentir más afecto con su club que con su selección.

Pero solo hablo de generalidades (inclusive quizás peco de generalizar algunos aspectos menores), por lo que cada futbolero tendrá sus sentimientos repartidos en su propia medida entre su club y su selección. Tu, estimado lector, ¿por quien te decantas? ¿Por tu club o tu selección? Los invito a comentar (¡no sean vergonzosos y comenten nacionalidad y club!).

Imagen: taringa