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Cámara… ¡Acción!

Para muchos de nosotros una de las películas más vistas junto con las de Tiburón, ha sido la serie de películas de Rocky, desde que apareció por allá por el año 1976, hasta llegar a su versión número seis, hace muy poco en el año 2006. En ella, aparentemente Sylvester Stallone nos regaló la última peli de esta saga con un buen film escrito, dirigido y protagonizado por él mismo.

En esta última versión, la crítica del cine ha sido favorable como así también la comunidad de boxeadores, manifestando que el personaje aún es una figura clave del boxeo. Recordemos aquella imagen del entrenamiento en los frigoríficos de Philadelphia, la dura preparación física, los brazos en alto después de subir las escalinatas… Todos son símbolos que nos dicen que con esfuerzo, dedicación y mucha pasión se pueden lograr cosas importantes.

Seguramente para muchos jóvenes, este tipo de películas son disparadores para decidirse a comenzar un deporte, en este caso el boxeo. Algo parecido ha pasado con las ya legendarias películas de Bruce Lee, que desató en su época también el fenómeno de que muchos se volcaran a la práctica de las artes marciales. Hoy día se vive un verdadero furor de gimnasios dedicados al boxeo en donde hombres y mujeres lo practican.

Muchos entrenadores físicos han descubierto que el entrenamiento del boxeo combinado con los ejercicios aeróbicos, generan muy buenos beneficios para el mantenimiento físico y además se logran muy buenos ingresos. Podemos ver como se venden por TV, un sin fin de videos de entrenamiento, uno de los más famosos es el llamado Tae-bo de Billy Blanks. Este entrenamiento es apto para hombres y mujeres de todas las edades, mejorando el balance, la coordinación, la flexibiidad, la definición de los músculos y el aspecto más atractivo es que se queman calorías efectivamente.

Así que, mucha agua ha pasado debajo del puente desde que apareció Rocky… hasta esta última película en donde nos muestra una faceta más emotiva, y hasta más espíritual, transmitiendo valores y deseos de superación sea cual sea nuestra edad.