Fútbol

Argentina y Nigeria jugarán la final

Ya están definidos los finalistas para el fútbol olímpico, tras los dos intensos (y desiguales) partidos que hemos podido apreciar hoy entre Nigeria y Bélgica y Brasil y Argentina.

En el derbi sudamericano, todo fue para los de Sergio Batista, que derrotaron sin discusiones a una tibia selección “canarinha”, mientras que en el cruce entre africanos y europeos, la potencia nigeriana fue demasiado para el combinado belga, por lo que la final olímpica será la misma que se dio en Atlanta 96 y que tuvo como ganadores a la mejor generación de jugadores que las “aguilas” tuvieron.

Todas las expectativas de estos choques de semifinales estaban puestas en la reedición a escala sub-23 del eterno clásico sudamericano. Brasil y Argentina llegaban a las semifinales como los máximos candidatos a consagrarse para el oro, pero uno de ambos debía seguir en carrera. Desde el comienzo, las mejores intenciones las tuvo la selección albiceleste, con un Messi siempre movedizo, con Riquelme manejando los tiempos del partido y con Gago y Mascherano conteniendo cualquier intento de ataque brasileño. De Brasil, poco y nada, un chispazo fugaz de Ronaldinho, los intentos de Rafael Sobis (muy solitario en ataque) y las escaladas de Rafinha, acaso el mejor de su equipo.

El segundo tiempo comenzó desde temprano con Argentina encima del marcador, que concretaba en el electrónico su dominio territorial. Di María lanzó desde la izquierda un centro/buscapié que conectó muy bien Sergio “Kun” Agüero, bajo la atenta mirada de su suegro, un tal Diego Armando Maradona. La jugada del segundo tanto también tuvo visos de similitud. Pero el encargado de centrar ahora fue Ezequiel Garay, el zaguero del Real Madrid. El “Kun” volvió a empujar el balón a las mallas y todo iba cobrando tintes de definición, porque Brasil no le encontraba la vuelta al partido.

Todo terminó de finiquitarse cuando -una vez más- Agüero fue derribado por Breno dentro del área y Riquelme concretó desde los once metros. 3-0, con final repleto de impotencia y resentimiento desde los brasileños, que no tuvieron mejor idea que pegar a diestra y siniestra al ver como Argentina se imponía con claridad y los dejaba sin el único título que le falta a la verdeamarela.

Por su parte, a Nigeria no le importó llegar a esta instancia como una sorpresa. No se conformó con luchar por el bronce, sino que no tuvo demasiados inconvenientes en golear a Bélgica con un contundente 4-1. Y recién sobre el final los de los Países Bajos lograron matizar el marcador, que indicaba con claridad que los de Samson Siasia estaría pugnando por el oro. Adefemi, Ogbuke (2) y Okonkwo marcaron para los africanos, mientras que Laurent Ciman lo hizo para los belgas.

Seguramente muchos no se esperaban a Nigeria dentro de esta instancia, con un gran número de jugadores que se encuentran en el fútbol africano y sin nombres resonantes dentro de la nómina de convocados. Pero lo cierto es que los africanos están a un paso nomás de repetir aquel histórico oro que lograron en Atlanta. Paradójicamente, la final será exactamente la misma. En aquel partido, fueron los nigerianos los vencedores. Pero seguramente los actuales campeones no se resignarán a que suceda lo mismo de hace doce años atrás.