Fútbol

¿A dónde vamos a llegar?

Sí, esa es la pregunta que me hago yo y, me imagino, muchas más personas a las que nos apasiona el futbol. Me estoy refiriendo a las cifras que se están manejando con el nuevo propietario del Manchester City, Sulaiman Al-Fahim, dueño del grupo empresarial Abu Dhabi United.

Uno de los hombres más ricos del mundo ha comprado el club inglés y pretende transformarlo en el club más grande de Inglaterra y conseguir la Champions en tres años. No sólo es la irrupción de este hombre, sino de todos los que han ido apareciendo anteriormente y se creen dioses.

Anteriormente, apareció en escena Roman Abramovich. Un magnate ruso que compró el Chelsea y a base de talonario fue comprando jugadores de todo el mundo para conseguir ganar la Liga Inglesa y la Champios League. En España tuvimos un intento similar con Piterman, que salió “escaldado” de Vitoria en su último intento.

En mi opinión, todos estos personajes están rompiendo este deporte con las cifras que están manejando. Más ahora, que las economías domésticas no dan para llegar a fin de mes, me parece insultante que se maneje el dinero con tanta ligereza. Se deberían poner topes e incluso los jugadores deberían cobrar un sueldo fijo (pero no los sueldos fijos de ahora, unos normales) y luego cobrar por objetivos. Es sólo mi opinión.