Baloncesto

A 25 años de la gloria plateada de Los Ángeles

24 años tuvieron que pasar desde 1984 para que la selección de baloncesto española volviera al podio olímpico. Hoy se cumple un cuarto de siglo desde la medalla plateada que obtuvieron en Los Ángeles los jugadores de ese entonces ante el combinado local.

10 de agosto de 1984. En la final de los juegos olímpicos de Los Ángeles se median los Estados Unidos (integrados mayormente por jugadores universitarios) y España. Para los norteamericanos estaba la obligación de coronarse por historia y localía, para los ibéricos quedaba la oportunidad de lograr una hazaña histórica.

Sin embargo, España ya había conseguido un logro que jamás se olvidará: asegurarse un lugar entre los dos puestos más altos del podio. Eso sucedió días atrás de la final cuando la selección se enfrentó en instancia de semifinales a la siempre poderosa Yugoslavia en donde sobresalían los hermanos Petrovic. Con la victoria ante el conjunto balcánico, España buscaba la máxima gloria.

No pudo ser oro, pero si plata. El técnico estadounidense Bobby Knight encabezaba una escuadra donde sobresalían jugadores que todavía no eran profesionales pero que marcarían un antes y un después en la historia del baloncesto. Entre ellos el más grande jugador de todos los tiempos, Michael Jordan, y quien se convertiría en el pívot estrella de los New York Knicks, Patrick Ewing. El partido concluyo con un contundente 96-65 a favor de Estados Unidos, pero sentó un precedente que se repetiría solamente 24 años más tarde de la mano de Pau Gasol y Ricky Rubio.

Los héroes de Los Ángeles ’84 fueron: Juan Antonio Corbalán, Ignacio Solozábal y José Luis Llorente (bases), Josep María Margall, Juan Antonio San Epifanio (Epi), Juan Manuel López Iturriaga y José Manuel Beirán (aleros), Andrés Jiménez y Fernando Arcega (ala-pivots) y Fernando Martín, Fernando Romay y Juan Domingo De la Cruz (pívots).

Fuente: Marca