Fútbol

El uno por uno de la España finalista

Un mismo sentimiento recorrió la mentalidad de millones de españoles que en el día de ayer se plantaron para ver otra actuación heroica de la selección que conduce tácticamente Luis Aragonés. Una misma sensación de incredulidad iba ganando terreno en esos minutos en donde el árbitro se encargó de pitar la finalización del encuentro. Nadie se lo creía. Eso de los conjuros, los gafes y el colmo de la mala fortuna eran cosa del pasado. Veinticuatro años -y varias generaciones de jugadores- después, España estaba en la final de un torneo de máxima categoría mundial. Y de que manera…

Tratar de analizar la actuación de los jugadores en el partido de ayer, daría solamente números positivos entre todos los miembros. Es que realmente cuesta encontrar algún punto de rendimiento escaso entre tanto fútbol colectivo, solidario y atractivo. Lo cierto es que, para llegar a esta final, todas las líneas han tenido que rendir un examen de gran importancia. Las notas van variando de acuerdo a las líneas, pero han existido rendimientos superlativos. Ni más ni menos que la principal causa de que España hoy esté a punto de enfrentar a Alemania en la gran final de Viena.

Qué decir de Iker Casillas. No ha tenido demasiado trabajo en la competición, pero ha respondido de maravillas cada vez que le ha tocado. Habituado a ser un portero al que le llegan en pocas ocasiones a lo largo de los encuentros, siempre tiene que saber responder como los grandes. Así es como a Casillas también le ha tocado lucirse en los decisivos penaltis frente a Italia. La defensa, uno de los sectores que mayores dudas presentaba hasta este momento, ha despejado cualquier desconfianza que se tenía sobre ella. Sergio Ramos fue de menor a mayor, marcando un auténtico partidazo ayer frente a Rusia. Puyol y Marchena son una de las mejores zagas centrales de la competición. Por su parte, Capdevila no sólo que no ha desentonado, sino que ha participado en la gestación de algunos goles inclusive.

El mediocampo ha ofrecido puntos bajos y altos, en diferentes ocasiones. Pero lo bueno es que cuando alguno no estuvo del todo bien, llegó otro para reemplazarlo en un nivel interesante. Lo de Marcos Senna en la posición del mediocentro está siendo descomunal. Siempre bien parado, cortando avances, cerrando espacios y haciendo entrega rápida hacia los que saben de manejar el balón con los pies. Tanto Xavi como Iniesta, que no estaban rindiendo en todo su esplendor, ayer se encargaron de demostrar que son auténticos cracks. Silva es uno de los que ha mantenido un nivel parejo y elevado en toda la competición. Ayer volvió a tener un gran partido, coronando su faena con un gol.

Lo de Villa y Torres en ataque está siendo muy importante también. El “Niño” no ha marcado muchos goles, pero es importantísimo por el respeto y las obligaciones defensivas que supone para las zagas rivales. El “Guaje”, que muy probablemente se pierda la final, ha respondido con lo mejor que sabe hacer: goles. Tal es así que el hombre del Valencia puede terminar como pichichi de la competición aún sin disputar el encuentro definitorio.

Pero tampoco hay que olvidarse de los aportes desde el banquillo. Cesc Fábregas, “el jugador número 12″, hoy ha vuelto a ser la manija del equipo, un auténtico reflejo de lo que hace en el Arsenal. El catalán se ha salido y ha vuelto a ser decisivo para la rojigualda, imponiendo su presencia en el once inicial frente a Alemania. Güiza sigue demostrando que lo bueno que hizo en Mallorca no fue casualidad y siempre aportó lo suyo cuando le tocó ingresar. Para completar, también merecen su apartado Santi Cazorla, Xabi Alonso y el resto de los hombres que jugaron en el partido contra Grecia. Todos han sabido demostrar que merecían formar parte de esta selección que va en busca de la historia.